domingo, 15 de junio de 2014

El Gobierno vive en Disney y la Oposición en Narnia

A veces creo que el Gobierno vive en Disney y la Oposición vive en Narnia. Desde la manipulación mediática a la guerra económica, el Gobierno ha utilizado todas las excusas posibles para evadir responsabilidadesy culpas. Leer o ver algún medio de comunicación es sumergirse en un mundo feliz que no se corresponde a las cotidianidad que, al menos, la mayoría de los ciudadanos reconocemos (según las encuestas)

Sin embargo, reconozco que cada vez me resulta más chocante la posición de la oposición. He celebrado las diferencias de las tres principales figuras, Leopoldo, MCM y Capriles, pues estoy convencido que eso garantiza la pluralidad del pensamiento como base de la democracia. Ahora bien, al parecer entre los líderes opositores hay un factor común. Tal y como los principes de Narnia, cada uno se siente predestinado y dueño de las respuestas para resolver el conflicto

Las propuestas de MCM y Leopoldo, no son inclusivas. Si usted revisa el manifiesto presentado por MCM y observa a los firmantes no encontrará líderes populares, no encontrará gente decepcionada del chavismo y que esté buscando otra opción. Su propuesta es hay que quitar al Gobierno, no que hay que resolver los problemas del país

En el caso de Capriles, su discurso es correcto y en línea con el deber ser democrático. Sin embargo, ¿Estamos viviendo una situación completamente democrática? ¿Es posible aguantar (como propone Capriles) hasta las elecciones de Asamblea? Siento que Capriles está obviando a la gente que siente que está perdiendo todo con este Gobierno. No entiende que tal vez para el día de las elecciones de la Asamblea, estemos muertos, en la calle sin nada o fuera del país buscando otro porvenir. Capriles se me está convirtiendo en el líder que debemos tener, pero no en el líder que estamos necesitando en estos momentos.

Lo peligroso de está situación lo empiezan a mostrar las encuestas: todos los líderes (chavistas y opositores) cuentan con mayor rechazo que aceptación. Ni el PSUV ni la MUD generan identificación en la población y cada vez movilizan menos seguidores. El ciudadano está en el medio de unas fuerzas que solo están pensando en como controlar el poder y no pensando en como resilver los problemas de la gente.
En la historia de nuestros pueblos, estos son los momentos en que las botas aparecen y son abrazadas por el pueblo como salvadoras. Yo no quiero eso ¿y usted? 

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